La historia es el oficio artesanal de la sospecha: Antonio García de León

  • Dictó la conferencia “Los caminos de la historia” en el Instituto de Antropología de la UV
  • Para él, tal disciplina no es una ciencia, sino un conjunto de conocimientos; es más bien un género literario que necesita de fuentes

 

Antonio García de León charló con estudiantes, académicos y público en general asiduo a sus investigaciones

 

Por Karina de la Paz Reyes Díaz* El profesor-investigador Emérito del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y Doctor Honoris Causa de la Universidad Veracruzana (UV), Antonio García de León, planteó que la historia es el oficio artesanal de la sospecha “porque siempre estamos sospechando de las fuentes, si son reales o no”.

Incluso, para el historiador, lingüista y músico, en ciertos momentos tal disciplina es más un regocijo literario que la búsqueda de una precaria certeza.

García de León dictó la conferencia “Los caminos de la historia” en el Instituto de Antropología de la UV, el martes 24 de octubre, y charló con estudiantes, académicos y público en general asiduo a sus investigaciones.

Su intervención estuvo centrada en su obra Tierra adentro, mar en fuera, lo cual le llevó a citar una vasta diversidad de temas que van desde el quehacer del historiador, anécdotas como estudiante de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, la importancia de la literatura en la historia, hasta sucesos del pasado en sí, como el comercio intercaribeño, la insurgencia latinoamericana financiada por los ingleses y “el capitalismo salvaje” del siglo VII.

Sobre Tierra adentro, mar en fuera, comentó que tiene alrededor de mil 800 notas al pie de página, material que prácticamente es otro libro. “Pero es la base que nos exigen a los historiadores, yo hubiera querido escribir esto como una novela y no usar notas al pie de página, pero se trataba de la fidelidad a los lectores y que puedan ir a las fuentes originales”, justificó.

A manera de conclusión, el investigador del INAH expresó que para él la historia no es una ciencia, sino un conjunto de conocimientos; es más bien un género literario que necesita de fuentes de información. Colaboración*