¿Trump dejará solo a Ken Salazar?
Ciudad de México, 8 de julio (SinEmbargo).– “No fue nuestro avión, ni nuestro piloto, ni nuestra gente”, sostuvo el 9 de agosto de 2024 el entonces Embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, al deslindar a las agencias de Washington del secuestro en territorio mexicano de Ismael “El Mayo” Zambada. Una semana después sostendría lo mismo. Casi dos años después, sus palabras han quedado en entredicho al surgir evidencia que demuestra que la aeronave en la que el capo fue llevado de manera ilegal en realidad era del FBI.
Minutos antes de ese 9 de agosto, el Presidente Andrés Manuel López Obrador había cuestionado desde Palacio Nacional la información que ocultaba el Gobierno de Joe Biden en relación a la captura de Zambada. “No han entregado información suficiente, vamos a decir. Entregaron una información muy elemental, muy general, de que llegó un avión al Paso, Texas; que tenían un acuerdo de tiempo atrás con Guzmán López, y que al llegar el avión no sólo iba o no sólo aterrizó con Guzmán López, sino que iba también el señor Zambada. Esa es la información, no ha habido más, sólo un avión clonado”.
“No hay cooperación de parte del gobierno de Estados Unidos en este caso, es decir, no nos han dado información suficiente. Por ejemplo, ¿qué pasó con el piloto?, ¿qué hicieron con el piloto?, ¿quién era? Y desde luego, ¿qué saben de dónde salió el avión?”, cuestionó en ese entonces López Obrador, planteamientos que nunca fueron atendidos por Ken Salazar, cuya gestión en México se descompuso a partir de ese momento.
Durante su paso por México, Salazar intervino en diversos asuntos que generaron controversia. Primero provocó críticas de la oposición, que lo señaló como un aliado de la llamada Cuarta Transformación; posteriormente, sus declaraciones sobre temas internos del país terminaron por tensar su relación con el Gobierno mexicano. En una entrevista con The New York Times, el Embajador afirmó que no estaba convencido de que las elecciones de 2006 hubieran sido limpias, una postura que se apartó de la posición histórica de Estados Unidos y que generó cuestionamientos dentro de la administración de Joe Biden. Dos años más tarde, sus críticas a la Reforma Judicial y a la estrategia de seguridad del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador profundizaron las diferencias y llevaron a una pausa en la relación entre Palacio Nacional y la Embajada estadounidense en México.

Hoy, año y medio después de su salida del país, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha vuelto a poner en el foco de atención al Embajador de Joe Biden ante la información publicada por Pie de Nota sobre cómo el avión en el que arribaron ilegalmente a Estados Unidos Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López está expuesto en una feria en donde el FBI se atribuye este operativo.
“Entonces, a partir de ahí, la primera pregunta es: ¿quién miente?, ¿quién mintió?, ¿mintió el Embajador Ken Salazar? ¿Por qué es relevante? Primero. El haber mentido como embajador. Y segundo. De participar una de las agencias de Estados Unidos en este operativo, estaría violando Tratados Internacionales y la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos”, cuestionó la Presidenta.
En la recta final de su gestión como Embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar pasó de mantener una relación cercana con el entonces Presidente Andrés Manuel López Obrador a confrontar abiertamente a su Gobierno con críticas a la estrategia de seguridad y a la Reforma Judicial. Esa postura derivó en tensiones diplomáticas, la pausa en la relación entre la Presidencia y la Embajada, y cuestionamientos por sus cambios de posición, al grado de que la Presidenta Claudia Sheinbaum señaló la falta de congruencia en sus declaraciones. Además, Washington evitó respaldar públicamente los señalamientos más duros del diplomático.
Esa ruptura con el Gobierno mexicano siguió después de su gestión en el Gobierno de Biden. En un fragmento de sus memorias —publicado por Reforma—, Salazar asegura que el secuestro y arresto en EU de Ismael «El Mayo» Zambada el 25 de julio de 2024 tomó por sorpresa a todos los funcionarios del Gobierno estadounidense y que incluso solo se enteró ese mismo día.
En ese sentido, Salazar dice que López Obrador dejó de responderle mensajes tras el caso de «El Mayo» pues sospecha que Estados Unidos estuvo detrás. En ese mismo libro —según lo publicado por Reforma— aseguró que un empresario y confidente cercano a López Obrador le confesó a finales de agosto de 2024 que el Presidente mexicano estaba muy preocupado por el arresto de «El Mayo», una acusación que ha servido para alimentar la narrativa de la oposición mexicana que durante la mayor parte de la gestión de Salazar lo acusó por su cercanía con AMLO.
No obstante, esta semana indicó en entrevista con Jorge Ramos que aunque escuchó rumores y preocupaciones sobre presuntos vínculos del entonces mandatario con el crimen organizado, jamás recibió pruebas que respaldaran esas versiones. «Yo no tenía esas evidencias. Lo que se sabía es que había corrupción en México, en muchos lugares del gobierno, desde los lugares locales hasta donde llega. Se conoce muy bien el caso de personas que servían en el gabinete, incluso Genaro [‘José’, dice] García Luna, donde ellos fueron hallados por los jurados como muy corruptos. Eso se conocía».

El 25 de julio de 2024, Ismael «El Mayo» Zambada fue secuestrado y llevado a Estados Unidos por Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín «El Chapo» Guzmán, en un episodio que desató una crisis política y diplomática entre México y Washington.
Zambada relató en una carta que fue engañado para acudir a una reunión en el rancho Huertos del Pedregal, en Culiacán, donde fue emboscado, sometido y trasladado por la fuerza en una avioneta hasta El Paso, Texas. En esa misma reunión fue asesinado el exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa y líder del Partido Sinaloense, Héctor Melesio Cuén Ojeda. Aunque inicialmente las autoridades estatales sostuvieron que Cuén había muerto durante un intento de robo en una gasolinera, la Fiscalía General de la República concluyó después que el homicidio ocurrió en el mismo inmueble donde Zambada fue secuestrado.
En respuesta al secuestro de Ismael «El Mayo» Zambada», la FGR informó el 11 de agosto sobre la apertura de la carpeta número SON/HSO/0001/882/2024, por los posibles delitos de vuelo ilícito; uso ilícito de instalaciones aéreas; violación a la legislación migratoria y aduanera; secuestro; traición a la patria.
La Fiscalía indicó que derivado de las declaraciones oficiales de la representación diplomática de Estados Unidos en México, así como de los documentos que presuntamente hizo públicos ante medios de comunicación de ambos países el abogado de Ismael “N”, sobre el secuestro del capo, se llevaron diligencias específicas en la zona conocida como Huertos del Pedregal, en Culiacán, así como en el aeródromo que habría sido utilizado en estos hechos y en otras pistas aéreas.
Asimismo, se solicitaron documentos e información sobre navegación aérea, además de datos migratorios entre México y Estados Unidos vinculados con el caso.

El desgaste de Salazar en México
Ken Salazar optó en su último tramo en México por la confrontación directa con el expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien llegó a defenderlo de las críticas que recibió de la prensa estadounidense que cuestionó su cercanía con el Gobierno mexicano.
En julio de 2022, durante una entrevista con The New York Times, Salazar afirmó que no estaba convencido de que las elecciones presidenciales mexicanas de 2006, en las que el panista Felipe Calderón resultó ganador, hubieran sido limpias, una declaración que se apartó de la postura oficial mantenida por Estados Unidos sobre esos comicios.
“La disposición de este embajador a cuestionar la legitimidad de las elecciones es el ejemplo más reciente de lo que varios funcionarios estadounidenses consideran un patrón preocupante, en el que el máximo diplomático estadounidense en México parece contradecir las políticas de su propio gobierno con el fin de alinearse con el Presidente Andrés Manuel López Obrador”, señaló entonces el diario estadounidense.

El diario estadounidense recordó cómo incluso Salazar expresó esas dudas en una reunión que sostuvo con Lorenzo Córdova Vianello, entonces presidente del Instituto Nacional Electoral (INE). “Salazar, quien invitó al alto funcionario electoral mexicano Lorenzo Córdova a su residencia, le dijo a The New York Times que quería saber: ‘¿Hubo fraude?’”, expuso en ese entonces el medio estadounidense.
Sus palabras desataron una andanada de críticas desde la oposición, frente a las cuales López Obrador salió a defenderse:
“Es mi amigo, y es un hombre bueno, sensato, amigo del Presidente Biden, un político muy responsable de Colorado, que viene de abajo, de origen mexicano, además simpático”, expresó López Obrador el 5 de julio de 2022.
Ken Salazar asumió como Embajador de Estados Unidos en México en septiembre de 2021 en el Gobierno de Joe Biden. Como parte de sus labores era común verlo en Palacio Nacional, donde el Presidente López Obrador explicó que lo acompañaba en reuniones con directivos de empresas estadounidenses del sector energético y transportes que buscaban invertir en México. Incluso, llegó a reconocer la labor de México en el combate a las drogas.
Eso cambió en el tramo final del Gobierno de López Obrador cuando aseguró que la Reforma Judicial amenazaba la democracia, una postura que llevó al entonces Presidente mexicano a congelar la relación entre ambos.
“Ojalá haya de parte de ellos una ratificación de que van a ser respetuosos de la independencia de México”, dijo López Obrador en su mañanera del 27 de agosto de 2024. “Mientras no haya eso y sigan con esa política, pues hay pausa con la embajada”.
Ese mismo día, tras los reclamos del Presidente López Obrador, el Embajador Ken Salazar tuvo que salir a matizar que “Estados Unidos apoya el concepto de Reforma Judicial en México, pero nos preocupa mucho que la elección popular de jueces no aborde la corrupción judicial ni fortalezca el poder judicial del gobierno de México”.
Un año después, en 2025, Felipe Calderón criticaría a Ken Salazar por no frenar la “demolición” del Poder Judicial en México. El proceso de demolición ocurrió frente a las narices del embajador. No sé si no se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo o simplemente lo ignoró, lo que sería terrible”, declaró el derechista desde Washington.

La situación de Salazar en México se complicó aún más cuando el Gobierno de EU se negó a informar con detalle sobre el secuestro en territorio mexicano del narcotraficante Ismael “El Mayo” Zambada que fue llevado de manera ilegal a Estados Unidos en donde esta semana aceptó enfrentar cadena perpetua, según un memorando de sentencia presentado por el abogado Frank A. Perez ante el juez Brian M. Cogan, dos semanas antes de la audiencia de sentencia programada para el 20 de julio.
El 13 noviembre de 2024, ya con la certeza de que Donald Trump regresaría a la Casa Blanca, Ken Salazar atacó la gestión de López Obrador en su último mensaje como Embajador. “La estrategia de abrazos, no balazos no funcionó”, le dijo. “El Presidente anterior no quiso recibir apoyo de los Estados Unidos, cerró la puerta a inversiones de arriba de 32 millones de dólares porque no quería que esa inversión llegara a México para ayudar a la seguridad del pueblo mexicano”.
Washington evitó respaldar las críticas de su Embajador. “El Embajador Salazar fue muy claro en que todavía hay trabajo por hacer, trabajo importante. La cooperación en materia de seguridad entre EU y México sigue siendo una prioridad de seguridad nacional para nosotros”, respondió Vedant Patel, vocero del Departamento de Estado de Estados Unidos. El portavoz agregó: “Y en lo que estamos enfocados es en profundizar nuestra cooperación con la Administración [de Claudia] Sheinbaum y en hacer que las comunidades, y en última instancia las personas de ambos lados de la frontera se sientan seguras”.
Horas después, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo criticó la falta de congruencia de Ken Salazar. “¿Cuál declaración escuchamos?, un día dice una y otro día otra”, comentó la mandataria federal, quien puso como ejemplo el posicionamiento de Salazar en torno a la Reforma Judicial, ya que “en una ocasión dijo que le parecía bien y una semana después dijo que iba a ser muy malo para México”.
“Ese es el primer tema porque tiene que haber lógica en las declaraciones que hace uno, no puede uno declarar una cosa y luego otra”, añadió la Presidenta.

¿Quién es Ken Salazar?
Kenneth Lee Salazar es un político con larga trayectoria en su país. Originario de Colorado de quinta generación y un estadounidense de duodécima generación. Su familia se estableció en Nuevo México hace 400 años, antes de que Estados Unidos fuera un país, y se mudó al Valle de San Luis en Colorado a mediados del siglo XIX, reclamando algunos de los primeros derechos de agua de la región.
“Yo soy mexicano-americano, nacido aquí en los Estados Unidos, mi familia tiene 400 años en lo que es todo México y Colorado. La historia entre México y los Estados Unidos es una historia complicada, pero por la relación que tenemos se tiene que levantar de una manera donde somos socios iguales”, comentó el propio Salazar en la entrevista que dio a SinEmbargo en junio pasado.
Como parte de su trayectoria destaca el haber ganado el 3 de octubre de 1998 la elección como el Fiscal general número 36 de Colorado, lo que lo convirtió en el primer hispano en ganar un cargo estatal. En 2004 contendió por un lugar en el Senado convirtiéndose en el primer Senador hispano por su estado. Pese a ello, Salazar se resistió en ese entonces a ser etiquetado como un defensor de los asuntos hispanos. “No fue la comunidad hispana la que me votó”, dijo. “Tengo que trabajar en todos los temas que afectan al estado de Colorado. No me veo trabajando en una agenda hispana específica”, comentó, según se consigna en su perfil contenido en el libro Hispanic Americans in Congress, 1822-2012.
En su paso por el Congreso, Salazar se describía como “un demócrata moderado con una veta independiente”. Un ejemplo de ello, fue cuando formó parte de “Gang of 14” (Pandilla de los 14), un grupo de siete republicanos y siete demócratas en el Senado. Salazar, de hecho, votó con los republicanos para proteger a los fabricantes de armas de las demandas, ayudó a elaborar una legislación bipartidista en el Gobierno de George Bush para abordar la seguridad fronteriza y un camino hacia el estatus legal para los inmigrantes indocumentados, un tema que no prosperó y que a la fecha representa uno de los principales pendientes de la agenda bilateral.
“Los desafíos no han desaparecido”, dijo Salazar a The Washington Post en el marco de su nominación a la Embajada de EU en México. Ken se refería a los retos en materia migratoria, uno de los principales temas que han heredado los gobiernos de cada uno de los países, y sobre el cual el Presidente López Obrador ha presionado a Biden para llevarla a cabo.

Un demócrata con historial polémico
Ken Salazar fue nominado el 17 de diciembre de 2008 para servir en el gabinete del Presidente Barack Obama como el 50 Secretario del Interior de la nación.
“Calvo y con gafas, de carácter alegre y con cierta debilidad por los sombreros de vaquero y las corbatas de bolo, Ken había sido elegido Senador en 2004, el mismo año que yo. Se había convertido en un colega de confianza y era el candidato perfecto para el puesto de Secretario del Interior, ya que había dirigido el Departamento de Recursos Naturales de Colorado antes de convertirse en el primer Fiscal general del estado hispano. Había crecido en las deslumbrantes y hermosas haciendas del Valle de San Luis, en la región centro-sur de Colorado, donde algunas ramas de su familia llevaban viviendo desde la década de 1850, y conocía muy bien los impulsos contradictorios de explotar y conservar a la vez las tierras federales que habían conformado una parte importante de la historia de la región”, escribió Obama en sus memorias A Promised Land (Debate) sobre los motivos que lo llevaron a elegirlo.
Salazar, en efecto, trabajó para reformar las agencias reguladoras, particularmente el Servicio de Administración de Minerales, después de asumir el cargo. También siguió apoyando las formas de energía renovable que había defendido como legislador, aún cuando es conocido que respalda prácticas como el ‘fracking’.
“Creo que el ‘fracking’ es parte necesaria del futuro del gas natural, ya que sin esta nueva tecnología, la cantidad de gas natural disponible en el país ha disminuido mucho. Y creo que el ‘fracking’ puede realizarse de una manera segura, ambientalmente responsable, sin generar todas las preocupaciones que está generando en todo el país en este momento”, dijo como Secretario del Interior, según consignó Democracy Now.

El paso de Ken Salazar por el Gobierno de Obama no estuvo exento de polémica. Primero se le cuestionó –como reseña Emerson Segura Valencia en El Economista– por la ausencia de revisiones ambientales a la BP, antes British Petroleum, en el Golfo de México, lo que provocó la explosión de plataforma Deepwater Horizon, causando la muerte de once trabajadores y el mayor derrame de petróleo en la historia de la perforación marina.
El otro episodio polémico que enfrentó fue cuando permitió a Royal Dutch Shell la perforación en el Océano Ártico, a lo que muchos ambientalistas se opusieron rotundamente. En una entrevista que concedió a The Washington Post en abril de 2013, con la reportera Juliet Eilperin, luego de dimitir a la Secretaría del Interior, Ken defendió su decisión de haber aprobado estas actividades. “Los observamos cuidadosamente y no los dejamos avanzar” cuando no habían cumplido con los requisitos federales, comentó.
Salazar dejó su cargo en el Gobierno de Obama para sumarse a Wilmer Hale, una de las principales firmas de abogados dedicadas al cabildeo y a asuntos jurídicos y gubernamentales en DC. Él, como explica Emerson Segura Valencia en El Economista, estuvo dedicado a temas de energía y medio ambiente y fue un promotor del oleoducto Keystone XL, impulsado por republicanos, el cual fue rechazado por el Presidente Obama en el 2015 por los riesgos que suponía para el medioambiente, permitido por Donald Trump dos años después y suspendido por Biden como parte de sus primeras decisiones como Presidente.
En el proceso electoral de 2016 fue elegido por Hillary Clinton como responsable para encabezar su posible transición hacia la Casa Blanca, algo que no ocurrió luego de que la demócrata perdiera ante Donald Trump. Ya en la gestión de Joe Biden fue seleccionado como Embajador de EU en México en septiembre de 2021.

