OpinionPolitica

Engañar con la verdad

En el caso de Rocha Moya y los otros nueve funcionarios, la UIF les regaló más de una semana a los imputados para que pudieran limpiar sus cuentas y trasladar su dinero fuera de México o a cuentas en paraísos fiscales, o realizar ingenierías financieras para transferir sus fondos de manera que no pudieran ser rastreados.

Por Raymundo Riva Palacio