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El día que Cuauhtémoc Cárdenas rompió con el PRI y abrió camino a la izquierda

El legado de Cuauhtémoc Cárdenas fue demostrar que era posible construir una oposición con capacidad de movilización nacional.

La muerte de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano a los 92 años reavivó el recuerdo de una de las rupturas políticas más importantes en la historia contemporánea de México: su salida del PRI, organización en la que militó durante 17 años y desde la que desafió las reglas de sucesión presidencial que sostenían al régimen de partido hegemónico.

Hijo del general Lázaro Cárdenas del Río, el ingeniero civil formado en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) construyó una trayectoria propia dentro del sistema priista antes de encabezar una rebelión interna que terminó por llevarlo a competir por la presidencia en 1988.

Aquella elección, marcada por las denuncias de fraude electoral y la llamada “caída del sistema”, convirtió a Cárdenas en referente de una oposición que buscaba disputar el poder mediante las urnas.

Cuauhtémoc Cárdenas muerte

Aunque no llegó a la presidencia, su candidatura reunió a fuerzas políticas y sectores sociales inconformes con el rumbo económico y político del país.

Un año después, en 1989, participó en la fundación del Partido de la Revolución Democrática (PRD), que durante décadas se convirtió en una de las principales expresiones electorales de la izquierda mexicana.

Su legado quedó ligado a la defensa del voto, la apertura democrática y la construcción de una alternativa al partido que gobernó México durante buena parte del siglo XX.

Los inicios de Cuauhtémoc Cárdenas en la política

La trayectoria política de Cárdenas comenzó antes de su afiliación al PRI. En 1961 participó en el Movimiento de Liberación Nacional, pero fue hasta 1970 cuando ingresó formalmente al partido que había gobernado México desde 1929, bajo distintas denominaciones y, desde 1946, como Partido Revolucionario Institucional.

Durante su militancia ocupó cargos importantes. En 1976 llegó al Senado como representante de Michoacán y, en 1980, asumió la gubernatura de esa entidad, responsabilidad que desempeñó hasta 1986.

Cuauhtémoc Cárdenas familia

Su carrera se desarrolló durante los gobiernos de Luis Echeverría Álvarez, José López Portillo y Miguel de la Madrid, en un periodo marcado por el endeudamiento, las crisis económicas y el avance de políticas de ajuste.

Las diferencias con la dirigencia priista se profundizaron durante el gobierno de De la Madrid, cuando ganaron terreno los funcionarios partidarios de la apertura económica y la reducción de la intervención estatal.

Cárdenas y otros cuadros del partido defendían una orientación nacionalista, una mayor atención a las demandas sociales y cambios en los mecanismos de selección de candidaturas.

En 1986, después de la XII Asamblea Nacional del PRI, Cárdenas conversó con Porfirio Muñoz Ledo sobre el deterioro político y económico del país.

Muñoz Ledo había dejado recientemente la embajada de México ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), mientras que Cárdenas todavía gobernaba Michoacán.

A partir de ese encuentro comenzaron a reunirse con otras figuras, entre ellas Ifigenia Martínez, para discutir la posibilidad de democratizar la vida interna del partido.

De acuerdo con los testimonios que Cárdenas recuperó en sus conversaciones con el periodista Luis Suárez, el grupo buscaba reorientar la política económica, atender el deterioro social y modificar la designación de candidatos, hasta entonces controlada por la presidencia de la República.

Cuauhtémoc Cárdenas trayectoria

Así nació la Corriente Democrática, un movimiento que cuestionó el llamado dedazo, mediante el cual el presidente en turno determinaba quién sería su sucesor.

La exigencia no se limitaba a una disputa por cargos: también ponía en entredicho las reglas con las que el priísmo había administrado el poder durante décadas.

¿Cómo fue el paso de Cárdenas por el PRI?

La Corriente Democrática tomó fuerza durante 1987, cuando sus integrantes hicieron públicas sus críticas y plantearon la necesidad de cambiar las reglas de sucesión presidencial.

Sin embargo, la dirigencia priista rechazó sus demandas y cerró filas en torno al procedimiento tradicional.

Cuauhtémoc Cárdenas y Muñoz Ledo

La designación de Carlos Salinas de Gortari como candidato presidencial del PRI precipitó la ruptura. Cárdenas y Muñoz Ledo se enfrentaron a una dirigencia que no estaba dispuesta a someter la candidatura a un proceso interno competitivo.

Durante la XIII Asamblea Nacional del partido, celebrada en 1987, ambos presentaron un documento con propuestas de cambio económico y político.

La respuesta del entonces dirigente nacional, Jorge de la Vega Domínguez, fue una defensa de la unidad priista y una advertencia contra quienes consideraba elementos contrarios a la organización.

En sus recuerdos de aquel episodio, Cárdenas relató que la corriente recibió ataques de otros integrantes del partido y que varios de sus simpatizantes terminaron por retirarse, al no estar dispuestos a enfrentarse directamente con el presidente Miguel de la Madrid.

La posibilidad de transformar al PRI desde dentro se fue cerrando.

Cárdenas dejó el partido en 1987 y, al año siguiente, encabezó la candidatura presidencial del Frente Democrático Nacional (FDN), una coalición que reunió a organizaciones de izquierda, sectores del nacionalismo revolucionario y grupos inconformes con el régimen.

La candidatura logró articular un movimiento que rebasó las estructuras partidistas y colocó al priísmo ante una competencia de dimensiones inéditas.

La jornada electoral del 6 de julio de 1988 estuvo marcada por denuncias de irregularidades.

Cuauhtémoc Cárdenas 1988

La interrupción del sistema de cómputo, conocida como la “caída del sistema”, alimentó las sospechas de manipulación, mientras que el resultado oficial otorgó la victoria a Salinas de Gortari.

Cárdenas y sus simpatizantes cuestionaron la legitimidad del proceso y denunciaron fraude electoral.

La elección no produjo la alternancia presidencial, pero cambió el escenario político. Las movilizaciones posteriores convirtieron la defensa del voto en una demanda central de la oposición y mostraron que el PRI podía enfrentar una fuerza social y electoral capaz de disputar su permanencia en el poder.

La fundación del PRD que abrió paso a la izquierda

Tras la elección de 1988, Cárdenas llamó a transformar la movilización ciudadana en una organización política permanente.

En septiembre de ese año anunció, durante una concentración en el Zócalo de la Ciudad de México, la convocatoria para formar un nuevo partido que diera continuidad a las demandas expresadas durante la campaña presidencial.

La iniciativa reunió al Partido Mexicano Socialista (PMS), organizaciones políticas y sociales, y diversos grupos que habían respaldado al Frente Democrático Nacional.

No todos los partidos que participaron en la coalición se sumaron al proyecto, pero la convergencia permitió fundar el PRD en 1989.

Cuauhtémoc Cárdenas fundación PRD

Cárdenas fue su primer presidente nacional, cargo que ocupó hasta 1993. La nueva organización agrupó a corrientes de izquierda con trayectorias y posiciones distintas, además de antiguos militantes priistas que rompieron con el partido gobernante.

Su pluralidad se convirtió tanto en una característica central como en una fuente de conflictos internos.

En las siguientes décadas, el PRD se consolidó como una de las principales fuerzas opositoras. Cárdenas volvió a competir por la presidencia en 1994 y 2000, aunque no consiguió ganar.

Su mayor triunfo electoral llegó en 1997, cuando ganó la elección para gobernar el entonces Distrito Federal y se convirtió en el primer jefe de Gobierno elegido por voto popular.

La victoria tuvo un significado político e institucional: por primera vez, los habitantes de la capital pudieron elegir directamente a quien encabezaría su gobierno.

El resultado amplió los espacios de competencia y confirmó que la izquierda podía gobernar territorios estratégicos.

La ruptura de 1988 también contribuyó a mantener la presión para transformar las instituciones electorales. En 1990 se creó el Instituto Federal Electoral (IFE), cuya autonomía se fortaleció mediante reformas posteriores.

XIII Asamblea Nacional del PRI

Aunque la democratización fue resultado de múltiples actores y procesos, la candidatura de Cárdenas se convirtió en uno de los episodios que aceleraron la crisis del sistema priista.

Su contribución consistió en demostrar que era posible construir una oposición con capacidad de movilización nacional y convertir el descontento en una alternativa electoral duradera.

La salida de Cárdenas del PRD y su ruptura con AMLO

La organización que Cárdenas ayudó a fundar terminó por atravesar divisiones y disputas sobre su rumbo político.

El PRD se convirtió en una plataforma central para Andrés Manuel López Obrador, quien llegó a dirigir el partido y posteriormente encabezó un movimiento que desembocó en la creación de Morena.

Cuauhtémoc Cárdenas y AMLO

La relación entre ambos estuvo marcada por coincidencias en algunas causas históricas de la izquierda, pero también por diferencias políticas.

Mientras López Obrador consolidó su propio liderazgo electoral, Cárdenas mantuvo una postura crítica frente a decisiones de los gobiernos y de las dirigencias partidistas, incluso cuando provenían de fuerzas con las que había compartido objetivos.

Uno de los momentos decisivos ocurrió en noviembre de 2014, cuando Cárdenas renunció al PRD.

La desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, ocurrida en septiembre de ese año, había agravado la crisis de credibilidad del partido, cuyos integrantes gobernaban Guerrero y el municipio de Iguala.

Cárdenas exigió la renuncia de la dirigencia nacional encabezada por Carlos Navarrete, pero, al no prosperar su petición, presentó su salida irrevocable.

La decisión cerró una etapa de 25 años en la organización que había contribuido a fundar. También evidenció su desacuerdo con las prácticas internas y con una dirigencia que, a su juicio, no respondía adecuadamente a la crisis política.

La llegada de López Obrador a la presidencia en 2018 modificó el panorama de la izquierda mexicana. Morena, surgido en buena medida de las fracturas del perredismo, desplazó al PRD como principal fuerza electoral de ese sector.

Sin embargo, Cárdenas mantuvo distancia respecto de algunas decisiones del nuevo gobierno y cuestionó aspectos relacionados con la economía, la seguridad, la pobreza y la calidad de la democracia.

En enero de 2023, López Obrador lo consideró adversario político después de que su nombre apareciera vinculado con Mexicolectivo, una iniciativa que buscaba elaborar propuestas para el país.

Cuauhtémoc Cárdenas carrera

Cárdenas respondió posteriormente que no se había considerado adversario del mandatario. Por su parte, López Obrador reconoció el legado del ingeniero mediante un mensaje de despedida en sus redes sociales:

“Fue un transformador; nos deja sus enseñanzas y los ideales que nunca mueren”, se lee en la publicación.