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Cuatro de cada 10 reclamos ante Condusef son por posibles fraudes; la cifra subió 16.7%

Ciudad de México. Cuatro de cada diez reclamos presentados ante la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) son por posibles fraudes, que van desde los realizados a través de canales tradicionales hasta los virtuales e incluso por robo de identidad.

Tan sólo en la primera mitad del año, las reclamaciones por posible fraude suman un total de 43 mil 871, un incremento de 16.7 por ciento respecto a lo registrado entre enero y junio de 2025.

Esto exhibe que las reclamaciones por posible fraude están avanzando más rápido que el total de las quejas ante Condusef –que también incluyen cargos no reconocidos, malas prácticas de cobranza, comisiones indebidas, seguros no contratados y problemas con pagos de siniestros– y que en total sumaron 118 mil 287 casos, 11.3 por ciento más que en el primer semestre de 2025.

Las reclamaciones por posible fraude no sólo involucran a los bancos privados, a las sociedades financieras populares, a las sociedades financieras de objeto múltiple (Sofom) no reguladas y a los fondos de pago electrónicos; incluso en la banca de desarrollo se están encontrando más casos donde se falla a favor del usuario.

Las cifras reportadas por el sector hacendario muestran que las reclamaciones por posible fraude tradicional sumaron 27 mil 721 registros en la primera mitad del año, 19.5 por ciento más que el primer semestre del año pasado.

Las reclamaciones por posible fraude virtual –que involucra todos los canales digitales– suman 14 mil 627 en la primera mitad del año, 14.2 por ciento más que las registradas en el periodo comparable de 2025.

Y por posible robo de identidad las reclamaciones suman mil 523, una cifra que descendió 3.3 por ciento respecto al mismo periodo del año pasado.

En el caso de las reclamaciones en las que está involucrada una institución de banca múltiple, 37.7 por ciento de los casos resultan favorables a los usuarios; esta proporción llega a 41.1 por ciento en el caso de las Sofom no reguladas y a 29.0 por ciento en la banca de desarrollo.