¡Escribir es inspiración?

René Sánchez García
Julia Cameron es una escritora, ensayista y poeta estadounidense que se ha significado por motivar a sus lectores para que incursionen por los distintos campos de la expresión cultural, sobretodo en el periodismo, la televisión y el teatro. Ha viajado por todo el mundo promoviendo cursos de escritura. Su inclinación por las artes dramáticas la llevaron a escribir su famoso libro El Camino del Artista que ha alcanzado un tiraje de ventas de más de un millón de ejemplares en varios idiomas.
Ella publicó en el año de 2011 su libro El derecho y el placer de escribir en el idioma inglés, apareciendo en el mundo hispano en el año de 2015 con el nombre de El Camino del Escritor, Curso de escritura creativa (Madrid, 2011, Gaia/Alfaguara, 246 p.), que se encuentra dividido como curso práctico en 43 interesantes partes con demasiada coherencia y continuidad. Su desempeño profesional de la autora conectada a las artes teatrales, hacen situar a este libro en los apartados comerciales de: Creatividad, Literatura y Autoayuda y no precisamente en un libro sobre el trabajo, quehacer u oficio de escribir. No se menciona nunca que para escribir hay que ser un buen lector y conocedor de todos los géneros literarios, pero sí hay un cúmulo de vivencias donde se recomiendan ejercicios mediante ciertas herramientas creativas. Y lo ratifica Cameron: “He aprendido que, en lo que respecta a la escritura, la parte lógica de mi cerebro es para las revisiones. La parte rica, fértil y caprichosa es para abrir camino”.
El libro no es un manual de métodos o procedimientos comprobados, que, si son llevados a la práctica, el usuario lector se convierte de inmediato en un excelente escritor. Se trata, más bien, de infinidad de historias o relatos vividos por la autora; son un sin número de encuentros con personas en el mundo que gustan de escribir; menciona viajes de placer y de trabajo de donde nace su inspiración; es su experiencia como lectora compulsiva de y con infinidad de autores y libros; es el encuentro con ella misma y con su creatividad artística; es entre otras muchas cosas: derecho, placer, meditación; es el “como todos podemos liberar nuestra riqueza creativa mediante la escritura, experimentando hallazgos y satisfacciones personales”.
En muchos de sus apartados son comunes las recomendaciones de “lo que debemos hacer” para llegar algún día ser considerado un escritor de verdad. Porque según Julia Cameron: “Escribir es una dote espiritual que nos entrega las llaves del reino. Podemos llamarla inspiración, musas, ángeles, Dios, corazonadas, intuición, guías o simplemente buenas historias. Sean cual sea el nombre que elijamos, estas fuerzas nos conectan con algo superior que nos permite vivir con mayor vigor y optimismo”. Nada que ver, lo dicho anteriormente, con el pensamiento de autores contemporáneos como: Borges, Rulfo, Saramago, Monterroso, Paz, Cortázar, Pacheco, Castellanos, Revueltas, García Márquez, Vargas Llosa y otros más, donde su obra escrita nació no sólo de la necesidad íntima o personal de describir o denunciar hechos sociales vividos, sino de transformar las realidades del mundo que nos ha tocado vivir, hoy.
El mencionado libro de Julia Cameron puede ser útil para quienes aún creen que hace falta inspiración celestial para escribir. Que es necesario tener al lado una excelente musa. O bien, que un rayo cósmico los iluminará. O en estos momentos modernos trabajar con las supuestas bondades de la Inteligencia Artificial. No, más bien como lo expresa el escritor rebelde Charles Bukowski: “La escritura debe ser audaz e incómoda. Audaz porque ayuda a romper las creencias que hacen estúpido al ser humano, e incómoda porque lo saca de su estado de confort existencial”.

