Acerca del Boom Latinoamericano

POR: René Sánchez García
Para todos aquellos lectores interesados en conocer los orígenes, desarrollo y finalización de la corriente literaria que se denominó el Boom Literario, allá por los primeros años de la segunda mitad del siglo pasado, centralizados en algunos países de nuestra américa hispánica, acaba de aparecer un interesante trabajo de investigación y de rescate documental. La labor de compilación corrió a cargo de escritores como Carlos Aguirre, Gerald Martin, Javier Munguía y Augusto Wong Campos.
Se trata del volumen titulado: Julio Cortázar, Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa: Las cartas del Boom (México, 2024, Ed. Alfaguara, 562 p.), que contiene básicamente la correspondencia personal que intercambiaron por correo estos cuatro grandes de la literatura latinoamericana, misma que se desarrolló desde el año de 1951 a 2021. Lapso histórico que corresponde precisamente con el fervor de esta inolvidable corriente literaria latinoamericana, que trascendió a todo el mundo, aún presente hasta hoy día.
La compilación se llevó su tiempo y para ello se tuvo que recurrir a infinidad de libros y revistas culturales y literarias de aquellos años. Pero también a los archivos personales que guardan aún los familiares de estos 4 grandes escritores, considerados como un verdadero tesoro histórico documental. Son un poco más de 500 cartas que se lograron rescatar, “más que una colección de misivas: es una narración continua de picos dramáticos, cómicos y aún tragicómicos, una relación de prodigios que despliega al máximo las afirmaciones, negaciones y contradicciones de cuatro novelistas latinoamericanos”.
En el intercambio personal que se da en dichas cartas, no sólo aparecen los saludos y los buenos deseos de salud que reafirmaran su sincera amistad. Comparten aquí su vocación política ante los sucesos que les tocó vivir en carne propia. Citan las críticas que aparecen en revistas y periódicos de su tiempo, acerca de sus libros o artículos publicados. Coinciden y discrepan con mucho respeto en su forma de pensar crítico de tipo personal. Se agrupan junto a otros escritores para defender a sus amigos y amigas privadas de la libertad. Se nota aquí su identificación con el socialismo y la Revolución cubana, entre muchas cosas más.
Y es que cada uno de los cuatro les tocó vivir las consecuencias de la segunda guerra mundial. Igual el proceso inicial de la Revolución cubana que los marcó ideológicamente. Sin olvidar, claro está, los sucesivos golpes (contra la democracia) militares que se perpetraron por parte del ejército en sus países de origen, que los obligó a refugiarse en otros países. Salvo el caso del mexicano Carlos Fuentes que vivió de cerca las consecuencias de la Revolución mexicana y los conflictos estudiantiles de 1968. Muchos de estos recuerdos aparecen en varias de las misivas de correo que intercambiaron por muchos años.
En este fabuloso libro Las cartas del Boom, el contenido central de dichas misivas escritas se nota, más que historia de sus países en ese lapso llenos de miedos, tensiones, desaparecidos, encarcelados y muertos bajo las balas de las dictaduras, encontraremos “diálogos sobre novelas, literatura, autores, sus propias biografías y las dinámicas de sus ideas dentro de ese contexto, ahondando siempre en ese reconocimiento y esa regeneración de un pasado en común”. Finalmente, es menester reconocer la excelente introducción que hacen los cuatro compiladores de las cartas, donde de manera detallada y puntual, hablan de ese fenómeno literario llamado el Boom, que permitió dar a conocer al mundo, a esa América olvidada, pobre y sometida por los intereses capitalistas gringos.
En verdad se los recomiendo…

