Miles marchan en Colombia contra triunfo de la ultraderecha
Colombia. Al grito de «¡resistencia!» y en medio de barricadas en llamas, miles protestaron el domingo contra la elección del nuevo presidente de Colombia, el ultraderechista Abelardo de la Espriella.
Votantes de la izquierda llenaron con arengas, bocinazos y música las calles de Bogotá y Cali, dos de los bastiones del saliente mandatario Gustavo Petro y de su candidato aliado, Iván Cepeda.
Lo que empezó como una marcha pacífica contra el abogado millonario de 47 años, escaló a enfrentamientos entre algunos manifestantes con el rostro cubierto y la policía antidisturbios, según constataron periodistas de la AFP.
Quemaron llantas y banderas de Estados Unidos, que apoya la elección del ultraderechista cuestionado por sus adversarios por representar legalmente a criminales como paramilitares narcotraficantes y prometer reprimir las protestas durante su mandato que irá hasta 2030.
«No nos vamos a conformar con un gobierno que sea agresivo y quiera perseguirnos para destriparnos como él ya lo ha dicho», dijo en la capital Isabella Giraldo, una emprendedora de 26 años.
Las imágenes de manifestantes enfrentados con la policía recordaron al estallido social sin precedentes que protagonizaron principalmente los estudiantes en Colombia entre 2019 y 2021, contra el gobierno del derechista Iván Duque, antecesor de Petro.
Petro y la izquierda impugnarán el resultado de miles de mesas de votación y aseguran que solo reconocerán resultados hasta el escrutinio final, que tardará algunos días.
En Bogotá, cientos de personas arropadas por banderas de Colombia y una caravana de autos y motos se congregaron frente a la Universidad Nacional, símbolo de la educación pública en el país.
La policía les respondió con gases lacrimógenos a los jóvenes golpeados por la elección del nuevo presidente que promete mano dura contra el crimen, megacárceles y promover el fracking para extraer recursos energéticos.
«Va en contra de la naturaleza», «en contra de los animales», se quejó Andrés Peñuela, trabajador independiente de 21 años.
Tras amenazar con «destripar» a la izquierda en campaña, De la Espriella rebajó el tono luego de la victoria y aseguró que gobernará «para todos los colombianos».
Natalia, estudiante de marcadeo de 26 años, vaticinó cuatro años de malestar social:
«Mostraremos nuestra inconformidad porque él está muy en contra de los derechos básicos por los que las comunidades y las mujeres hemos peleado por tanto tiempo», sostuvo.
A sus espaldas, un cartel colgado de un puente rezaba: «Cepeda, defensor de víctimas. Abelardo, defensor de victimarios».
Las protestas de años atrás, en medio de la pandemia que acentuó la pobreza, fueron duramente reprimidas por las autoridades, con decenas de manifestantes muertos.
Expertos advierten que si la ultraderecha aplica recortes sociales se podría vivir una movilización similar.
Llegarán «muchas más» manifestaciones, advertían los manifestantes el domingo.
Iván Cepeda llama a la calma
Tras estas manifestaciones, el candidato izquierdista de Colombia, Iván Cepeda, llamó el lunes a la «calma» de sus seguidores tras las protestas contra el triunfo del ultraderechista Abelardo de la Espriella, y exigió al presidente electo no amenazarlo.
«Mi llamado es a guardar la calma y la tranquilidad, porque ese es nuestro talante», dijo Cepeda en una rueda de prensa.
«Mantengamos en este momento un comportamiento en este sentido ejemplar», añadió el senador y defensor de derechos humanos de 63 años.
Cepeda reiteró que reconocerá los resultados solo después del escrutinio final que puede tardar algunos días.
También rechazó las declaraciones de De la Espriella la víspera sobre «lo duro que muerde el tigre»: «A nosotros que no nos amenace», afirmó Cepeda. Ante miles de seguidores en la caribeña Barranquilla, el abogado que ganó por primera vez un cargo público amenazó a su rival si llegaba a «estimular la violencia».
«Doctor Cepeda, ya usted sabe lo duro que muerde el tigre. Y le digo algo. El tigre todavía puede morder más duro de lo que ha mordido en las urnas», dijo en medio de una ovación.
Cepeda respondió este lunes: «A nosotros que no nos amenace. Se lo digo con toda claridad. Nosotros somos (…) un movimiento político muy numeroso».
«Tenemos una larga historia de resistencias y estamos muy curtidos. Hemos derrotado a muchos gobiernos autoritarios, a muchos políticos violentos. Así que no, que no nos venga a amenazar, no nos asusta, ni sus rugidos, ni sus alaridos», añadió.
En sus discursos de campaña, en general detrás de un cristal antibalas, el virtual presidente electo ha prometido mano dura contra el crimen y el narcotráfico.
Acusa a Petro de ser un «jefe de la mafia» debido al fortalecimiento de los grupos armados con los que intentó negociar la paz y asegura que está dispuesto a extraditarlo a Estados Unidos.
Petro alerta de polarización violenta
Petro alertó el lunes que Colombia está «al borde del abismo del fraccionamiento violento» por la polarización.
En las calles, manifestantes principalmente jóvenes defienden los programas sociales que el mandatario promovió en beneficio de las comunidades más pobres y marginadas.
En cuanto al conflicto armado, expertos advierten sobre una posible espiral de violencia, por la respuesta de los grupos armados a la ofensiva militar que propone De la Espriella.
El presidente electo planea golpear a estas organizaciones de la mano de Estados Unidos, cuyo gobierno le manifestó el domingo su apoyo.
Colombia había logrado aplacar la violencia del conflicto armado interno al firmar el acuerdo de paz con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia en 2016, pero la calma duró pocos años.
Múltiples organizaciones guerrilleras que no se acogieron a ese pacto, paramilitares y ejércitos del narco siguen operando con el dinero de la cocaína y el oro ilegal en el país.
«A quienes han sembrado violencia, terror, narcotráfico y corrupción durante todos estos años: su tiempo se acabó», les avisó De la Espriella.

