El consumo de las drogas
POR: Gilberto Nieto Aguilar
El incremento en el consumo de drogas en México es uno de los factores más
señalados por investigadores y organismos especializados, es el deterioro de la
salud mental. El incremento de cuadros de ansiedad, depresión, estrés crónico y
sentimientos de incertidumbre ha llevado a muchas personas, especialmente
jóvenes, a buscar mecanismos de evasión o alivio emocional mediante el
consumo de sustancias psicoactivas.
Otro elemento relevante es la transformación de las dinámicas familiares.
Investigaciones realizadas en la población adolescente muestran que la
permisividad hacia ciertas sustancias, la falta de supervisión parental, los
conflictos familiares y la baja percepción del riesgo constituyen factores asociados
al inicio temprano del consumo. En algunos casos, el primer contacto con
sustancias ocurre incluso dentro del propio entorno familiar.
La influencia de los grupos de pares también desempeña un papel importante.
Durante la adolescencia y la juventud, la necesidad de pertenencia social puede
favorecer la experimentación con drogas cuando éstas forman parte de las
prácticas habituales de determinados círculos sociales. La normalización cultural
del consumo en ciertos espacios recreativos contribuye a disminuir la percepción
de peligro.
En el caso mexicano, diversos especialistas señalan además que el país ha
dejado de ser únicamente una zona de tránsito de narcóticos para convertirse
también en un mercado de consumo. La mayor disponibilidad de sustancias
ilícitas, derivada de las redes de producción y distribución existentes, facilita el
acceso a drogas que décadas atrás eran menos comunes entre la población en
general.
Veracruz presenta condiciones particulares que ayudan a comprender la evolución
del fenómeno. Su extensa franja costera, la presencia de importantes puertos y
vías de comunicación, así como su posición estratégica dentro de diversas rutas
comerciales, han favorecido históricamente el tránsito de mercancías legales e
ilegales. Aunque ello no implica necesariamente un mayor consumo, sí puede
contribuir a una mayor disponibilidad de sustancias en determinadas regiones.
A ello se suman factores socioeconómicos como la pobreza, la desigualdad y las
limitadas oportunidades laborales para algunos sectores juveniles. Estudios sobre
consumo de sustancias en México han identificado que la vulnerabilidad social, la
deserción escolar y la falta de proyectos de vida pueden incrementar el riesgo de
acercamiento a las drogas.
De acuerdo con informes recientes del Observatorio Veracruzano de Salud Mental
y Adicciones, el alcohol continúa siendo la principal sustancia de inicio entre
quienes posteriormente desarrollan problemas de consumo, seguido por el tabaco
y la marihuana. Esta situación refuerza la idea de que las denominadas "drogas de
entrada" siguen desempeñando un papel importante en la trayectoria de muchos
consumidores.
Asimismo, especialistas advierten que la creciente exposición de los jóvenes a
contenidos digitales donde se romantiza o trivializa el consumo de drogas puede
influir en la construcción de actitudes más permisivas hacia estas sustancias.
Aunque este factor es difícil de medir estadísticamente, diversos estudios
internacionales lo consideran una variable relevante dentro del contexto
contemporáneo.
Los expertos coinciden en que el incremento del consumo de drogas ilícitas no
puede explicarse por una sola causa. Se trata de un fenómeno multidimensional
donde convergen factores psicológicos, familiares, educativos, económicos y
culturales. Por ello, las estrategias más eficaces suelen combinar prevención,
fortalecimiento de la salud mental, atención temprana, apoyo familiar,
oportunidades educativas y laborales, así como programas comunitarios que
fortalezcan los factores de protección social.
gnietoa@hotmail.com

