La peor pesadilla de Donald Trump
Se llama Jon Ossoff. Apréndanse bien el nombre, porque dará mucho de qué hablar en los próximos años. Por lo menos de aquí al 7 de noviembre de 2028, el Supermartes de elección presidencial en Estados Unidos para relevar a Donald Trump.
Tiene 39 años. Nació en el seno de una familia judía de Atlanta, Georgia. Antes de convertirse en figura política se dedicaba a la producción de documentales con temáticas de corrupción, crímenes de guerra y trata de personas.
En 2020 los reflectores políticos se posaron sobre él por estropear, a sus entonces 33 años de edad, la reelección del republicano David Perdue como senador por Georgia. Contra todo pronóstico, el demócrata Ossoff ganó los comicios convirtiéndose en el senador en funciones más joven.
Cinco años después, siendo el único senador demócrata en buscar la reelección en la intermedia del pasado martes, derrotó al candidato de Trump con 30 puntos de diferencia.
Su victoria ha causado enorme revuelo en el Partido Demócrata y otros sectores contrarios al trumpismo, donde ya lo consideran como el candidato natural para extirpar de la Casa Blanca al Make América Great Again (MAGA) y a los republicanos.
Por supuesto, en el Salón Oval ya ven a Ossoff como el rostro de su peor pesadilla, debido a que además de abollarle la corona a Trump en las midterm elections, el descontento de los estadounidenses con sus políticas económicas nutrió la ola Demócrata que arrasó también con la continuidad del proyecto MAGA.
Es decir, triple pérdida para Trump: se queda sin el Congreso, naufraga su intención de reformar la Constitución para legalizar un tercer mandato y sus dos más visibles delfines a sucederlo están casi ahogados.
En los think tank estadounidenses se da por sepultada la aspiración presidencial del actual vicepresidente JD Vance. Y la eventual postulación del secretario de Estado, Marco Rubio, se sostiene apenas en una endeble tabla de salvación.
De ahí que otros republicanos, como los gobernadores de Florida, Ron Desantis; y de Kentucky, Andy Beshear, además del senador de Arizona Mark Kelly empezaron a moverse para tomar la batuta presidencial en 2028, pero con la idea de desmarcarse del actual inquilino de la Casa Blanca.
Al contrario, si el joven Ossoff capitaliza políticamente desde ahora el despunte de su popularidad en toda la Unión Americana y el hartazgo de la mayoría de los votantes hacia las políticas trumpistas, se convertiría en el rival a vencer en 2028.
En su mismo partido hay otros interesados. Ahí están los actuales gobernadores de California, Gavin Newson, y de Pensilvania, Josh Shapiro, entre otros. Pero ninguno acaparó como Ossoff el foco político y mediático. Incluso personajes de la política mexicana ven animosamente al oriundo de Atlanta como el más competitivo para la presidencial de EU.
Pero recordemos que a México le ha ido peor con presidentes demócratas que con republicanos. En todos los sentidos.
POR RAYMUNDO SÁNCHEZ PATLÁN

