Desaprovechó AL bono demográfico y envejecerá en condición precaria: Cepal
Desaprovechó AL bono demográfico y envejecerá en condición precaria: Cepal
El final del bono demográfico en América Latina y el Caribe está a la vuelta de la esquina. De acuerdo con proyecciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en 2028 se cerrará esa “ventana de oportunidad” para la región y en México este punto de quiebre –en el cual la población económicamente dependiente crecerá más rápido que el número de personas en edad de trabajar– llegará antes de 2030.
“América Latina y el Caribe atraviesan una transición demográfica acelerada, caracterizada por la caída persistente de la fecundidad y el aumento de la longevidad”, expuso la Cepal en un informe presentado en el marco de la sexta reunión de la Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo.
Este envejecimiento general de la población implica “el fin del bono demográfico, la desaceleración del crecimiento de la fuerza de trabajo y un aumento significativo de la demanda de pensiones, atención de la salud y servicios de cuidado de largo plazo”, explicó el organismo.
El llamado bono demográfico fue la promesa que por décadas se presentó como una “ventana de oportunidad para el crecimiento económico y la reducción de la pobreza” en América Latina y Caribe. Sin embargo, la Cepal destaca que en los países de la región este periodo “ya ha terminado o pronto lo hará”, debido a una caída de los nacimientos, una mayor esperanza de vida y el envejecimiento generalizado de la población.
En Cuba, Brasil, Chile, Colombia y Costa Rica el bono demográfico ya concluyó, mientras en Perú, Panamá y México lo hará antes de 2030, exhibe el informe de la Cepal. De hecho, los países que se encuentran en una transición demográfica en etapa avanzada o muy avanzada concentran 83.7 por ciento de la población regional.
En el caso de México, donde la esperanza de vida al nacer es de 75.3 años, la transición demográfica está en una etapa avanzada, según la Cepal. Aquí la tasa de crecimiento demográfico se encuentra en 0.85 por ciento y una de las mayores preocupaciones es la alta prevalencia de discapacidades entre adultos mayores, lo que implica dependencia económica.
De la población de 60 a 79 años, 16.2 por ciento enfrenta alguna discapacidad y en la población mayor de 80 años esta proporción llega a 45.3 por ciento. A esto se suma la marginación de las mujeres en el mercado laboral, lo que también las hace dependientes económicas.
De acuerdo con la Cepal, la población de 15 a 64 años que está fuera del mercado laboral y cuya actividad principal es el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado alcanza 71.5 por ciento en el caso de las mujeres y 9 por ciento en el de los hombres.
Si bien en América Latina y el Caribe la relación de dependencia demográfica comenzó a disminuir a mediados de la década de 1960, el bono demográfico en la región no fue similar al de algunos países de Asia.
En Asia Oriental la disminución de la relación de dependencia demográfica vino acompañada de un crecimiento real promedio del producto interno bruto per cápita de 6.1 por ciento entre 1965 y 1990, lo que contrasta con el 0.9 por ciento registrado en América del Sur durante el mismo periodo.
En cambio, en los países latinoamericanos la baja productividad ha impedido un crecimiento más robusto del PIB por habitante. LA JORNADA.

